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#RecluTips PARA MEJORAR TU AUTODISCIPLINA

Decimos que una persona es autodisciplinaria cuando tiene fuerza de voluntad y autocontrol, está decidida a empezar y acabar algo que se propone, tiene una gran capacidad de resolución, etc. En definitiva, ejecuta todas estas acciones para conseguir unos objetivos específicos.


En muchas ocasiones, la vida nos pone en situación de elegir entre dejar un actividad placentera por otra que tenemos el deber de hacer y surgen, por tanto, en nuestro interior dos conflictos.

Esto no requiere otra cosa que autoconvicción para realizar una tarea. Pero ojo, cuando alguien superior a nosotros nos dice en el trabajo que debemos hacer algo, no estamos autoconvenciéndonos para hacerlo, sino que se trata de una orden impuesta por otra persona. Algo distinto ocurre cuando somos nosotros mismos los que debemos autoconvencernos para hacer una tarea, entonces es cuando necesitaremos la autodisciplina.


Y para reforzar esa autodisciplina, hay dos aspectos claves en los que debemos fijarnos si queremos conseguir cualquier cosa que deseemos: la fuerza de voluntad y la pasión. Así que sigue estos consejos si crees que procrastinas demasiado y tienes poca fuerza de voluntad:


1 – Ejercita la voluntad como si de un músculo se tratara

Igual que hacemos deporte para fortalecer nuestros músculos y sentirnos bien con nosotros mismos, la mente también es un músculo que hay que entrenar para conseguir lo que nos propongamos. Y para ello, necesitaremos dos ingredientes mágicos: constancia (no dejar las tareas a medio hacer, hacer bien las cosas, no relajarse demasiado, ser determinante) y afrontar pequeños retos poco a poco. Al principio no debemos pretender alcanzar algo grande, sino objetivos muy específicos, y la mejor forma de alcanzarlos es retándonos y afianzando esos pasos.


2 – Tener equilibrio físico y mental

Establecer buenos hábitos como ejercitar nuestro cuerpo y sentirnos en forma física, alimentarnos bien o dormir lo necesario nos ayudará a mantener el equilibrio mental. Y esto, de forma inconsciente, nos beneficiará, fortaleciendo nuestra fuerza de voluntad.

El equilibrio mental tiene también mucho que ver con la parte espiritual, así que intentemos conectar con algo superior, ya sea meditando, rezando o relajándonos en algún lugar que nos transmita paz.


3 – Debe haber una motivación, ¡búscala!

La motivación es algo imprescindible para afrontar el reto que nos hayamos propuesto. Pero no olvidéis que antes de llevar a cabo ese reto, la fuerza de voluntad debe entrenarse y eso es lo que nos ayudará a ser fuertes y maduros. Y la motivación, aquí, es de gran ayuda.

Imaginemos, por ejemplo, que entre nuestros objetivos está crear una página web para nuestro negocio que acabamos de abrir. ¿Cuál va a ser nuestro reto? Seguramente sea convertirnos en el referente de nuestro sector y conseguir muchos visitantes.

Pero, antes de lanzarnos a ese reto, necesitaremos un tiempo que nos permita ver los beneficios que nos aportará el logro de esos objetivos. Esta práctica de visualizar las cosas positivas que conseguiremos en un corto y medio plazo nos servirán para estar motivados al 100 %.


4 – Busca un modelo inspirador

Todo el mundo tiene algún referente en su vida que le inspira, ya sea porque esa persona ha tenido éxito en su trayectoria profesional, por sus cualidades creativas e innovadoras o incluso por su personalidad.

Lo cierto es que todos estos referentes gozan de una fuerza de voluntad inmensa, siendo ésta la responsable de formar a la persona que es hoy. Así que aprendamos de ellos todo lo que podamos.


5 – Concédete una recompensa por el esfuerzo dedicado

Una forma de seguir motivándonos a largo plazo es con recompensas. Será mucho más fácil cumplir con nuestros objetivos si nos premiamos. Al convertirse en algo motivante, disfrutaremos incluso más haciendo nuestras tareas.

Un ejemplo sencillo. ¿Cómo nos sentimos cuando llega el viernes por la tarde y vemos que hemos cumplido con todas las tareas y podemos hacer lo que realmente nos apetece? Ésa es la cuestión.

Concédete un premio todas las semanas, siempre y cuando hayas cumplido con tus objetivos. Te reconfortará y te motivará a seguir luchando con tu fuerza de voluntad para conseguir lo que deseas.


6 – No te rindas y acepta los errores

Como he dicho anteriormente, la autodisciplina se consigue con el tiempo y no de golpe. Pero no por eso debemos desmotivarnos y rendirnos. Debemos comprometernos con nosotros mismos y, si no lo logramos a la primera, no debemos preocuparnos, sino aprender de los errores y volver a levantarnos.




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