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#EsTendencia El lado oscuro de la vida de los programadores de Silicon Valley

Silicon Valley es el sueño de muchos desarrolladores de software: buen sueldo, grandes empresas y toda la innovación tecnológica. Sin embargo, siempre existe la otra cara de la moneda.


No hay duda de que ser un desarrollador de software es un buen trabajo, sobre todo para aquellos que trabajan en el capital de tecnología, Silicon Valley.


A los empleados en las startups de tecnología los miman con todo tipo de ventajas, desde sueldos enormes, bonificaciones y opciones de suscripción a comidas gratis, masajes, gimnasios en el mismo recinto, y viajes internacionales.


Pero todo eso mimos vienen con un precio, según han comentado algunos ingenieros de software en varias conversaciones en Quora.


Estos son algunos datos sobre cuánto se espera que trabajen y otros peligros de la profesión.


Un ingeniero de fiabilidad de funcionamiento de Google empieza a trabajar a las 9 de la mañana, sale a las 7 de la tarde, y con frecuencia se retrasa hasta las 10 de la noche. Está en constante alerta porque tiene que responder a las páginas de urgencia en menos de 5 minutos.


“Me voy a casa a las 7 con mi mochila y mi portátil completamente cargado. Si me llega una página estando en la carretera, tengo que parar y meterme en el sistema en menos de 5 minutos para iniciar la depuración. Una alerta de correo electrónico puede esperar hasta que llegue a casa”.


Un ingeniero de software en una empresa de procesadores describe cómo intentó encontrar algo de tiempo para estar con su familia en un día de trabajo que comenzó a las 9 y terminó pasada la medianoche: “Miro la hora – se acerca la medianoche, hora de volver a casa. Vuelta a casa: tengo suerte de vivir en South Bay, pienso para mí mismo mientras conduzco a casa – es un paseo corto a casa en coche. Es poco más de medianoche cuando me meto en la cama. Duermo sin soñar. La alarma suena a las 6:30 de la mañana”.


Otros, sin embargo, no están tan encantados. Un joven describe su vida de esta manera: “Me despierto, me ducho. Estoy atascado en el tráfico durante una hora. Llego a trabajar, no hay buenos sitios para aparcar. Desayuno en el escritorio. Trabajo. Almuerzo. Trabajo. Paso otra hora atascado en el tráfico. Duermo. Repito. Sí, Silicon Valley es realmente estupendo”.


Un chico bromea diciendo que su día es el siguiente: “7 am – Me despierto. 8 am – Rechazo varias ofertas de trabajo de Google, Facebook, Oracle, HP y otros gigantes de la tecnología. 9 am – Escribo algún código que elimina 100 puestos de trabajo haciendo a la gente menos útil. Mediodía – Comida gratis. 1-3 pm – Hago desaparecer incluso más puestos de trabajo. 5 pm – Reunión con los inversores que se mueren por invertir en cualquier cosa que toques. 7 pm – Cena en el Ritz-Carlton. 10 pm – Comento en algún blog de la compañía. La publicación se hace viral y la empresa se convierte en un éxito de la noche a la mañana”.


Además de las largas horas y los largos desplazamientos, otros programadores hablan de otras frustraciones. Uno se lamenta de que el lado oscuro de trabajar en Silicon Valley es “Ganar un sueldo estupendo, y aún así no poder permitirte una casa en un buen barrio”.


Otro lamenta que puede ser deprimente cuando esto le sucede a otra persona que hace el mismo trabajo: “por pura casualidad, terminan estando en la startup adecuada (o incluso la misma, pero comenzaron unos cuantos meses antes que tú), la cual acaba vendiéndose por X miles de millones de dólares. Ahora valen entre 1 y 25 millones de dólares por algo que actualmente estás haciendo por 150 mil dólares”.


El trabajo en sí implica a menudo expectativas ridículas, dicen algunos. “Una gran cantidad de estrés (plazos de entrega difíciles, una enorme acumulación de tareas, miedo a fracasar cuando haces algo importante para la empresa). Si tu jefe no es un ingeniero de software, sentirás aún más estrés. Algunas compañías esperan que trabajes horas extras gratis”.


También hay algunas desventajas físicas. Es un trabajo que a menudo “le falta actividad física. A excepción de caminar al/del baño, los almuerzos, las reuniones y tu coche, te convertirás en un trabajador más bien estático”, explica un ingeniero de software.


Otra añade, “La higiene, la salud y la forma física pueden empeorar a menos que tomes medidas para combatir esa decadencia”.


Por último, para muchos programadores de Valley, el ritmo acelerado, las largas horas, y el estrés constante pueden conducir al agotamiento. Una persona lo describe así: “Al principio pensé que el agotamiento es como estar muy cansado, como si hubieras corrido una maratón, duermes durante tres días, te recuperas y listo para otra. No, no es ni parecido. Estoy cansado, por supuesto, pero después de 60 horas a la semana durante 4 meses y haber viajado a China tres veces, principalmente ya me importa una m----. No puedo creer que sienta esto por mi pasión”.


Aún con todos estos inconvenientes, a la mayoría de los ingenieros de software les encantan sus profesiones. “La vida en el valle es diferente y es difícil”, escribe uno. "En general, no cambiaría esto por una vida en otra parte. En todo ese caos trabajas con productos geniales, diseñas hardwares geniales, haces que las cosas vayan más rápido. Es emocionante por no decir más, pero a pesar de la falta de sueño, ha sido un viaje estupendo”.




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